
¿Cómo reparar goteras en el techo?
El miedo más grande en época de lluvias es ver cómo una gota se filtra por el techo de nuestra casa. Y ese temor no es en vano: puede ser el comienzo de un largo derrotero en la búsqueda de la solución ideal para arreglar goteras en el techo. Afortunadamente, en la actualidad existen múltiples alternativas que nos pueden facilitar la tarea.
Todos sabemos que el problema de goteras puede aparecer de un momento a otro. En muchas ocasiones, pensamos que hemos realizado un buen trabajo en el sellado de los techos y terrazas, aplicando productos de primera calidad y prestando atención al mínimo detalle. Pero, en ocasiones, todo ese empeño no basta para dar solución al inconveniente.
Por ese motivo, resulta conveniente buscar asesoramiento de especialistas que tengan en claro cómo arreglar una gotera en el techo de la manera más rápida y eficaz posible, porque si el inconveniente persiste en el tiempo puede llegar a generar otros daños estructurales mucho más costosos en la casa.
Tengo goteras en el techo, ¿qué hago?
Si ya tienes el problema a la vista y ves cómo apenas unas pequeñas gotas se filtran por el techo o el agua pasa directamente a chorros, entonces es hora de actuar cuanto antes.
Pero, si aún no tienes este inconveniente, puedes leer estas líneas para tomar los recaudos necesarios que te permitan evitar dolores de cabeza a futuro
Buscar información
La primera recomendación es informarse, leer cuanto se pueda del tema y buscar en varias fuentes las posibles soluciones a este problema tan habitual en regiones donde suele llover en forma frecuente.
Es importante saber que no existe un único método para resolver las goteras, pero cada estrategia debe aplicarse teniendo en cuenta cada caso en particular.
Encontrar el origen de la gotera
El segundo paso es afilar la vista y prestar atención a los detalles. El agua no siempre ingresa por el punto exacto donde vemos la filtración dentro de nuestra casa: si es un techo inclinado, la grieta puede estar unos centímetros más arriba. Si es un techo plano, la ecuación si es más directa.
Es importante revisar las juntas del techo con las paredes y corroborar que no se haya formado una grieta (por mínima que parezca) que permita la generación de goteras.
La primera señal, desde adentro, será la aparición de manchas de humedad que nos pueden dar una pista respecto a la ubicación del problema.
Si nuestro techo posee tejas, el trabajo puede ser más sencillo: simplemente debemos recorrer teja por teja hasta encontrar la culpable de la
filtración.
Una vez que veamos cuál es la que presenta una grieta (aunque no quepa un alfiler), solamente tendremos que reemplazarla por una nueva.

Limpiar la superficie
Luego de completar la primera parte del trabajo, que consiste en investigar las causas de la gotera, debemos avanzar hacia la solución más conveniente dependiendo del tipo de techo y de los materiales que se hayan utilizado para su construcción.
Si tienes tejas, ya vimos de qué manera puedes resolverlo. Pero, si tu techo no tiene un recubrimiento de esa clase, entonces debes ponerte manos a la obra y limpiar la superficie con una escoba y una hidro limpiadora para quitar todo el polvo que pueda estar presente en la zona afectada. Por último, asegúrate de dejarlo perfectamente seco.
Prepara el producto
Este punto dependerá exclusivamente del material que utilices para efectuar la reparación. Pero en casi todos los casos deberás prestar atención a las instrucciones de preparación del sellador elegido para que el producto trabaje bien y cumpla su función de la mejor manera.
Uno de los elementos más utilizados para eliminar las goteras es el sellador o membrana líquida. Simplemente debes removerlo con fuerza para mezclar todo el contenido hasta lograr una consistencia densa y espesa.
Aplicar el impermeabilizante
El último paso es aplicar el impermeabilizante como si se tratara de una capa protectora. Sirviéndonos de un pincel o rodillo, debemos recubrir toda la superficie del techo (si estamos realizando un trabajo preventivo) o enfocarnos en el sector donde hayamos encontrado la grieta.
Esta tarea es fundamental para conservar el buen estado general de la casa, ya que los especialistas coinciden en remarcar que se puede caer el techo por una gotera. Si no la tratamos a tiempo, el daño estructural puede ser mayúsculo.



