3 junio 2026
La eficiencia energética se ha convertido en uno de los principales objetivos en la construcción y rehabilitación de edificios. Reducir el consumo energético no solo permite disminuir los costes asociados a la calefacción y la climatización, sino que también contribuye a mejorar el confort de los ocupantes y a reducir el impacto ambiental de los inmuebles. Sin embargo, existe un factor que muchas veces pasa desapercibido y que puede comprometer seriamente el rendimiento energético de cualquier construcción: la humedad. Ya sea por filtraciones, condensaciones o problemas de capilaridad, la presencia de agua en elementos constructivos afecta directamente al aislamiento térmico, incrementa la demanda energética y acelera el deterioro de los materiales. Comprender cómo afecta la humedad a la eficiencia energética de un edificio es fundamental para identificar problemas a tiempo y aplicar soluciones que permitan optimizar el comportamiento térmico de la construcción. La relación entre humedad y eficiencia energética La eficiencia energética de un edificio depende en gran medida de la capacidad de su envolvente para conservar las condiciones térmicas interiores. Cuando los cerramientos, fachadas, cubiertas o muros presentan humedad, sus propiedades aislantes se ven reducidas de forma significativa. El agua es un excelente conductor térmico en comparación con muchos […]









