8 enero 2026
La impermeabilización suele abordarse cuando el problema ya es evidente: goteras, filtraciones o humedades visibles. Sin embargo, cada vez más propietarios y comunidades se plantean si actuar antes de que aparezcan los daños puede suponer un ahorro real. Entender la diferencia entre impermeabilización preventiva y correctiva es clave para tomar decisiones más eficientes y rentables. ¿Qué es la impermeabilización preventiva? La impermeabilización preventiva consiste en actuar sobre cubiertas, terrazas, parkings o fachadas antes de que aparezcan filtraciones, aprovechando revisiones periódicas o el envejecimiento natural de los materiales. Este tipo de intervención permite: Detectar puntos débiles antes de que fallen Evitar daños estructurales ocultos Planificar la inversión sin urgencias Reducir el impacto en los vecinos o usuarios del edificio En muchos casos, una intervención preventiva implica reforzar o renovar sistemas existentes con un coste mucho menor que una reparación de emergencia. ¿Cuándo se habla de impermeabilización correctiva? La impermeabilización correctiva entra en juego cuando el daño ya está hecho. Aparece tras filtraciones activas, goteras persistentes o humedades que afectan a viviendas, garajes o locales. Este tipo de actuación suele implicar: Reparaciones urgentes Costes más elevados Intervenciones más invasivas Posibles daños colaterales (yesos, instalaciones, acabados) Además, muchas veces el origen del problema […]






